17 dic 2011
BARILOCHEANDO UN POCO...
Bolsón es un pueblo a 60 kms de Bariloche al que mucha gente llega por su ambiente hippie aunque nosotras parece que no lo vimos. Entendemos que hay que alejarse un poco de la zona centro e ir en busca de comunas, a las que hubiera estado muy bien ir en vez de alojamos en un hostel que nos habían recomendado y que ni por precio ni lugar volveríamos a ir. Hay muchísimos hostels cerquita así que don,t worry.
El Bolsón es un pueblo en medio de la Patagónia, conocido también por la cerveza artesanal, con unos paisajes lindos ya que está totalmente rodeado de montañas, lagos y naturaleza. Hay una feria artesanal los fines de semana en la que probamos unos jugos de frutilla y frutas del bosque que nos encantaron.
Nuestro objetivo ahí era también visitar el Lago Puelo, lugar del que todo el mundo nos había hablado muy bien así que no pasaríamos por el Bolsón sin acercarnos a darnos un chapuzón.
Para llegar ahí hay autobuses cada hora pero, siguiendo nuestro ritmo de stress, cuando llegamos a la parada acababa de irse…así que ya no nos venía de hacer dedo 11 kms más. Los chicos nos acercaron hasta el mismísimo parquing dónde empezamos a dudar que estuviéramos en el lugar correcto.
Había muchísima gente (aunque la foto no lo refleja...), familias, grupos de jóvenes, niños, abuelos,….de todo. No queremos decir que no fuera bonito, porque el Lago es bonito, pero no nos esperábamos un lugar tan transitado. Además, vimos un puesto de submarinismo y, por qué no, preguntamos qué podríamos ver en el Lago. No esperábamos una respuesta que nos deleitara tanto como para decidir bucear…pero tampoco esperábamos que el instructor nos vendiera la maravilla del mundo cuando, en realidad, todo se resumía en ver truchas!!...de ahí que luego nos echáramos unas risas a su costa.
De todas formas, nosotras buscamos un lugarcito con un poco de sombra, nos tumbamos a dormir una larga siesta, disfrutamos de las vistas y nos tomamos unos matecitos. Una buena tarde de relax!
De vuelta, nos levantó un camionero Pro-Chavista total!!! No veas como aguantamos el tipo!!
Bariloche nos esperaba al día siguiente. Maru y Mónica también. Una cosa sí, no esperábamos que para hacer 60 kms necesitaramos de una pick-up, un coche, un camión y un autobús, ¿estaríamos perdiendo nuestros dotes dedísticos?
Llegamos al centro de Bariloche y fuimos en busca de un locutorio. Teníamos que encontrarnos con Maru y Moni de alguna manera pero no contestaba nadie al teléfono. Sin darnos cuenta, en 5 minutos estaríamos con los del locutorio, los de la tienda dietética de al lado, un proyecto de chef actualmente camarero del Antares y uno de la gendarmería que iba pasando a ratos. Todos ahí tomando mate, sentados en en la acera, comentando cosas de la vida y pasando las horas…sí sí…como 3 horas hasta que decidimos volver a contactar con las chicas. Esta vez si, nos vinieron a buscar y cenamos en casita antes de ir a por la primera cervecita artesanal en la Cervecería CRUZ (km12)
Al día siguiente tocaba dormir y por la tarde chocolatito. Bariloche es la capital del chocolate en el mundo entero ya que produce chocolate artesanal mezclado con productos Patagónicos. La verdad, hay muchas chocolaterías en la calle en las que no podíamos evitar entrar…una tras otra para ver la puesta en escena y al final decidir en cuál tomarnos una tazita, pequeña por los precios prohibitivos, de éste tan conocido producto. ¿La verdad? El chocolate de la abuela es más espeso, bueno y apetecible….nothing especial!!!
Por la noche, primera visita al Antares (http://www.cervezaantares.com/) dónde, por el momento, probamos la mejor cerveza artesanal. Su nombre..Porter, su color…negro y su sabor…un poco tirando a café y castaña. Nos encanto la recomendación de Luís, el proyecto chef venezolano que conocimos el primer día tomando mate y que trabajaba ahí. Thankiuusss.
Después de ésta recarga calórica, al día siguiente tocaba ver el entorno natural de esta zona. Por recomendación de las chicas subimos al Cerro Campanario (1049m).
Está situado en el Parque Nacional Nahuel Huapi a 17 kms de San Carlos de Bariloche. La subidita es corta, unos 30 minutos, pero un pelín empinada. Hay un telesillas en caso de no querer hacer mucho ejercicio pero el llegar arriba vale mucho la pena….la vista es preciosa y totalmente distinta a la temporada de invierno.
Se ven los lagos Nahuel Huapi y Perito Moreno, laguna El Trébol, penínsulas San Pedro y Llao Llao, Isla Victoria, los cerros Otto, López, Goye, Bellavista, Catedral, Capilla; el hotel Llao Llao, las arboledas de Colonia Suiza, entre otros. Los cielos, los bosques, y el conjunto de la naturaleza es casi hipnotizante, excusa fácil en nuestro caso para querer quedarnos 3 veces más de tiempo que el resto de la humanidad.
Cuando bajamos, las chicas nos estaban esperando listas para llevarnos a recorrer el “Circuito Chico”. Nos habían comentado que se podía hacer en bicicleta fácilmente en 3 horas ¿cómo?....creo que después de hacerlo, en coche, y ver a la gente que iba pedaleando en bici os alegramos de que Maru nos soltara un ¿estáis locas? Es imposible, tiene 60kms!!! Seguramente, sin ellas nos hubiéramos quedado en el km 10 tomando mate!!
Según las chicas, la primera parada es el hotel Llao Llao, construido en 1938, renovado en 1993 y lugar emblemático de Bariloche. A nosotras nos recordó totalmente a los paisajes de los Alpes.
Seguimos un poco más parando en el Lago Perito Moreno. Desde ahí se ven las casitas de los privilegiados que han podido construir su mini puerto para atracar sus barquitos….
De ahí hacia el lago escondido….¿escondido de qué?? ¿ de quién?
Mientras caminábamos de vuelta en busca del coche nos encontramos con un Arrayanes, un arbusto mitáceo gigante que puede medir hasta 15 metros de altura y llegar a 400 años de edad. El Arrayanes es conocido como el árbol que inspiró a “bambi”, la película de Disney, por el color de su tronco de color canela mezclado con bellas manchas más blanquinosas. Nosotras, como no iríamos al famoso bosque de los Arrayanes aprovechamos para absorber la máxima energía de éste que se nos plantó a medio camino.
Una vez renovadas seguiríamos al Puente Angostura, punto donde se unen los lagos Perito Moreno y Nahuel Huapi.
No muy lejos de ahí pasamos por unas cascadas….que son más bonitas por el entorno y las caminaditas que puedes hacer ahí que por la cascada en sí…o eso nos pareció a nosotras ;-)
Para terminar la ruta nada más y nada menos que una vista Panorámica dónde se divisa la península de Llao Llao y los lagos que la rodean. Estaba claro dónde nos reiríamos un rato,no??
Acabado el tour fuimos de vuelta a casa, ducha para recuperarnos un pica pica para retomar fuerzas y de nuevo a por nuestra Porter querida. Esa noche, además de Antares iríamos a una cervecería pequeña de la que no recordamos el nombre y, aunque a la mañana siguiente deberíamos partir hacia Buenos Aires, todavía tuvimos fuerza para una tercera cata…el día fue completito como toca en una despedida con cara y ojos….
…ojos sería lo que no podríamos abrir por la mañana y para cara la nuestra que llevábamos puesta!!!! Chicas, mil gracias por ser tan buen anfitrionas, nos encantó compartir estos días!!!
Aún así, nos esperaban 1800 kms hasta Buenos Aires que deberíamos completar en 2 días ya que la Navidades de acercaban…
Cómo anécdotas de nuestro tour a dedo nos quedaríamos con que el mundo del “dedista”, es un verdadero mundo y alguien (porque hay muchísima gente que sabe de esto en Argentina) debería hacer una guía con los puntos dónde empezar, las rutas qué perseguir según destino y cómo debe uno pararse para que los coches/camiones puedan levantarte sin problemas…, después nos quedaríamos con Jorge y Martin (Bariloche-Neuquén) con quien, aparte de tomar mate como con la mayoría, nos reiríamos mucho con el cuento de la invitación para poder entrar a España tal como “¿y a mi quién me va a invitar si no me conoce nadie?...no lo entiendo”..todavía nos reímos cuando lo recordamos...y sobretodo con el tramo final dónde conocimos a Oscár, un camionero a quien acompañamos a descargar y con quien acabamos cenando después de conocer a su familia y que nos llevaría a la puerta de casa de los tíos en Buenos Aires en un Mercedes…nadie se lo podía creer…pero nosotras habíamos conseguido nuestro objetivo…1800kms a dedo en 2 días!!!
15 dic 2011
GAUCHISMO EN EL PARQUE NACIONAL DE LOS ALERCES
Fue en Esquel dónde comimos unas empanadas salteñas de vicio y de ahí arrancaríamos de nuevo hacia el Bolsón, pero esta vez cruzando por dentro del Parque Nacional de los Alerces. Ibamos sin carpas, pero ya hemos visto que la mejor opción para recorrer los parques o, en general, la Patagónia sería en tienda de campaña.
Desde Esquel hay un colectivo que sale a las 8:00 y te deja en varias zonas del Parque pero de no se entiende por qué pero solamente existe 1 vez al día y 3 días por semana…así que si entras un Miércoles…no sales hasta el sábado a no ser que vayas a dedo. Nosotras, ya que entramos a dedo, tampoco teníamos ni idea cuantosdías íbamos a estar ahí…eso sí, en alguno de los lagos pararíamos a pernoctar.
El Parque, situado en la cordillera de la provincia de Chubut, fue creado en 1937 para proteger los bosques de lahuán o alerce, un exponente típico de la flora andino-patagónica. En nuestra ruta nos proponíamos ver el lago Futalaufquen, lago Verde y el Rivadavia. De camino veríamos otros lagos, arroyos y ríos pero lo que un característica del parque es que no está asfaltado ni adecuado para que la gente transite mucho…así que el polvo, la arena y los tábanos (típico de la Patagónia) acompañarían a las altas temperaturas que íbamos a sufrir esos 2 días.
Entramos en el Parque con Vicente, un profesor jubilado que nos levantó antes de la puerta de entrada. Nos contó que él antes trabajaba en la escuela del parque, también el por qué del nombre y nos explicó que había una zona no transitable por los humanos por temas de estudios varios…será que lo destrozamos todo y es la única forma de protegerlo, qué lástima!. Nos advirtió también del tema del hantavirus, una enfermedad que se transmite a través de las deposiciones de las ratas al comer la caña colihue…muy común en la Patagónia y que florece solamente cada 10 años. ¿qué hacer? Nunca quedarse en sitios cerrados y repletos de arbustos y cañas… está muy bien que los locales nos avisen de estas cosas ya que en información turística esto ni lo mencionanl!
Estábamos llegando al lago....
Vicente nos dejó en el Lago Futalaufquen. Él venía a practicar Kayak y nos acercó hasta un lugar con dormis, no podía creer que con tales mochilas no lleváramos carpas…jajaja…pero al final conseguimos negociar una cabaña con baño privado a 100 pesos la noche porque no había nadie, sino, el precio sube a 350! Nos quedamos en el fantástico jardín tomando mate, relajándonos y paseando por la orilla del lago. Hay que decir que aunque se notaban las cenizas del volcán era tranquilo y bello igual
Más tarde comeríamos el resto de nuestras empanadas salteñas y nos relajaríamos un pelín más. Cuando el sol y el calor bajaron un pelín fuimos de vuelta a la orilla para seguir disfrutando de las vistas, el lago, el agua y simplemente el tiempo.
Esperábamos que llegara la puesta de sol…pero las 20:00 era demasiado pronto para esa zona así que nos mojaríamos un pelín, volveríamos a la sala de trabajo y más tarde de vuelta a otra zonita del lago…
Sobre las 21:30 nos acercamos a otra zona del lago para ver la puesta de sol pero tuvimos que aceptar que la ceniza no nos dejaría ver absolutamente nada. No tendríamos una foto bonita ni tampoco veríamos el sol esconderse así que nosotras recuperamos el juego de las piedras saltarinas que tanto nos gusta y nos ayudó a pasar las horas…simplemente disfrutando de estas sencilleces y lindos momentos que te enseñan que la mayoría de veces no necesitas nada más.
Por la noche acabaríamos con el trabajo de los vídeos y nos acostaríamos sin saber qué nos depararía el nuevo día, eso si, seguiríamos cruzando el Parque.
Por la mañana, abandonamos las cabañas prontito. En este parque no circula prácticamente nadie a no ser que sea temporada alta así que solamente pasaban algunos trabajadores de una obra que estaban haciendo. Nosotras…con nuestro optimismo, seguimos sonriendo…y buenniiissiiimmmmo, una chica que trabajaba en otras cabañas nos llevaría hasta el Río Arrayanes, un curso de agua que une en un tramo de 5kms el lago Fualaufquen y el lago Verde. La chica majísima, los Tabanos seguían con nosotras y el calor hizo que nos fuéramos a refrescar al río.
Seguimos Anina, Montse y los 50 tábanos alrededor. De verdad, la insistencia sobre ello es porque incluso en algún momento nos llegaron a desesperar. Te persiguen, te pican, te molestan y, si te paras, llega un momento que no puedes con ello….pero si te mueves, todavía es peor. Tenemos que decir que llegó un punto que decidimos ni parar a comer porque era insoportable…tenerlo en cuenta.
Cuando nos daban una mini tregua parábamos en una sombra y esperábamos, esperábamos y esperábamos… Aquí no pasa nadie y ya empezábamos a pensar que hoy no nos moveríamos de ahí cerquita…
Finalmente, cuando menos lo esperábamos, nos pasó una de las historias más insólitas de estos días. Bajo el calor y el polvo visualizamos una “carraca” de coche que iba a 10 kms horas con dos chicos dentro completamente auténticos con sus boinas, camisa de cuadros, pelo oscuro y la parte trasera llena de mantas hechas a base de pieles de oveja.
Los paramos y les preguntamos hacia dónde iban y su respuesta fue “No lo sabemos” con lo que en ese momento pensamos que ellos estaban peor que nosotras…pero cuando volvimos a preguntar nos dimos cuenta que ellos ganaban…jajaja…su respuesta fue: “ Seguimos adelante hasta que nos encontremos con nuestro hermano que viene con 3 caballos”…¿Cómo?...pero bueno, a nosotras, mientras sea en dirección norte, nos valía así que ni cortas no perezosas nos subimos al coche a 40 grados, apartamos los bártulos y pegamos nuestras caras a la ventana para buscar a alguien que viene con 3 caballos…no podía ser que fuera tan complicado, pero nuestras caras desconcierto lo decían todo, eso sí, nos reímos mucho en silencio.
De golpe apareció el gaucho más auténtico de todos con sus pantalones estilo bombacha y montado en su super caballo y arreando a otros 2 caballos. Ahí nos detuvimos, atamos a los caballo, plantamos el mantel, prepararon unos mates y sacaron una bolsa con milanesas y pan para comer los sándwiches de milanesa de lo más auténtico.
De postre, cambio de herraduras a los caballos y otros matecitos con agua calentada en una pava de una lata de “leche El Nido”…cuánto aprenderíamos en supervivencia solamente con una semanita con lo amigos gauchos!!
Fue una experiencia realmente agradable, auténtica y gratificante que nos llevamos en nuestra mochila además del cuchillo que nos regalaron para que tuviéramos un recuerdo suyo…no teníamos palabras y seguimos nuestro camino con una sonrisa inmensa.
El último tramo hasta El Bolsón lo haríamos con una familia que estaba recorriendo. Pasamos por el Lago y Pueblo de Rivadavia, avanzamos por caminos patagónicos y aparecimos, al cabo de 2 horitas, en el Bolsón…no sin parar en cada cartel de pueblo que cruzábamos para tomar una fotito, gajes del oficio del “dedista”.
8 dic 2011
INGENIERAS MOCHILERAS CORTAPALOS EN ARGENTINA!!
Tocaba entrar en Argentina y lo haríamos cruzando desde Santiago a Mendoza por el Paso de Uspallata en un micro (autobús de línea) de 8 horas por 14.600 Pesos chilenos(pax).
Cruzaríamos la Cordillera de los Andes y al conductor le pedimos que nos avisara cuando pasáramos al lado del Aconcagua y así poder observar la cumbre de 6962m que pertenece a la provincia de Mendoza...¿a vosotros os avisaron?...pues a nosotras tampoco!! Igualmente disfrutamos de las vistas y valió la pena viajar durante el día.
En Mendoza nos esperaban Marcos, Mine y sus tres hijos Tatiana, Nico y Esperanza. Nos acogerían tal y como toca en sus tierras, con una copita de vino con quesito y para el día siguiente un buen asadito.
Pasamos un par de días y decidimos seguir hacia el sur. Marcos nos ayudó en decidir parte de la ruta y ahí es cuando empezamos a darnos cuenta de que le faltan días al calendario…era día 10 y el 23 teníamos que llegar a Uruguay. ¿Qué hacemos ahora? No lo sabíamos pero, de momento, tomarnos otro micro de 12 horas hasta San Martín de los Andes ( 350 pesos/pax) para por lo menos aprovechar a conocer un trocito de la Patagónia hasta el Parque de los Alerces.
Llegamos retemprano a San Martín. Nos habían dicho que era un pueblo muy pintoresco de montaña con lago y todas las casitas de madera. Lo primero fue alojarnos en un hostel por 55p/pax, cerquita de la estación, luego descansar un pelín, salir a pasear y acabar el día viendo el clásico (Barça-Madrid) rodeadas de hinchas argentinos que, por suerte, adoran el Barça ;-)
Al día siguiente había que partir hacia el sur aunque primero subiríamos al mirador Bandurria desde dónde nos habían comentado que había una vista muy bonita del otro lago. La caminata fue corta pero confusa…nada más y nada menos que una ruta marcada por Argentinos. ¿Qué quiere decir? Que si hay la posibilidad de llegar a un sitio por un camino corto…por qué no irnos por las ramas, crear 20 caminos más y dar opciones varias para, al final y después de todo, llegar a algún lugar. El caso es que nos habían perjurado que estaba marcado…y que, en caso de no encontrar las chapas amarillas en los árboles, la norma sería: "Siempre seguí el camino de enfrente y si no hay camino tomen entonces el de la derecha!!" Ahí veis a Anina en un momento clave que por ser la enésima vez había que decidir cuál de los 7 caminos tomaríamos esta vez.
Al final, llegaríamos arriba, pagaríamos el peaje de los Mapuches de 2 pesos y disfrutaríamos del lago. Al finalizar nuestro momento relax-zen bajaríamos, esta vez directas, y nos acercaríamos a la orilla del lago para despedirnos de San Martín.
En el hostel nos despediríamos de nuestros mentores. Nuestra ruta tomaría un nuevo rumbo después de conocer a los chicos y esto se merecía unos mates para celebrarlo mientras aprendíamos los nuevos trucos de hasta nueva ciencia.
Ellos nos animaron totalmente a tomar nuevas opciones de viaje en Argentina y, como eran consejos que provienen de la asociación del mochilismo cortapalo, optamos por escucharlos e intentar ponerlos en práctica...ya nos veis con el mapita y apuntando. A partir de ahora nuestras historias siempre empezarían por: Erase una vez dos mochilas y un dedo… jajaja, siendo las dos mochilas nuestras claras protagonistas principales.
La primera prueba era salir de San Martín y llegar a Bariloche. Queríamos cruzar por la Ruta de los Siete Lagos, un paseo de 107 kms por la carretera que lleva a Villa La Angostura y en la que recorres varias características de la región típicas de los Andes Patagónicos como extensos bosques, cerros nevados y lagos preciosos. Lo que no nos habían contado con mucha antelación fue que, dada la erupción del volcán Puyehue, toda esa zona estaba cubierta de cenizas y que la visibilidad podía ser borrosa. La gente local que nos irían “levantando” nos contaba cómo esto estaba afectando psicológicamente a las personas que vivían en la zona, cómo la gente emigraba del lugar y que era el por qué del cambio a color turquesa de algunos lagos.

Dante, que fue nuestro primer camionero, nos acompañó hasta Lago Hermoso a una velocidad punta de 10kms/h y, además de contarnos muchas cosas de la zona y mostrarnos las plantas y vegetación típica como las lupinas (plantas alargadas y violetas) y la retama (amarilla), nos enseño también lo que venía a ser un proyecto de gaucho…, al que también recogimos en la carretera y éste andaba un poco perdido por ahí...jejeje.
Parada en Lago hermoso, donde Dante se desviaba y cambiaríamos de chofer…entonces…aprovechamos la belleza del lugar y la espera para sacarnos algunas fotitos, recargar las botellas de agua y divertirnos con algunas posturitas!
Qué suerte la nuestra!! Justo nos paró un señor que iba directo a Villa La Angostura y, eso sí, nos recomendó que no nos quedáramos ahí porque ya no era lo mismo. De camino fuimos viendo como cada vez que nos acercábamos más al pueblo, las carreteras tenían más ceniza a los costados y las casas, al llegar ahí, podéis ver que estaban cubiertas de la ceniza…eso era un día tras otro y, para que os hagáis una idea, un chico nos contó que se su jardín había llegado a sacar 80 camiones de ceniza…¿cómo no van a estar tocados mentalmente?
Como hemos dicho, la cantidad de ceniza que había caído en el agua había hecho que los lagos más cercanos a la zona cambiaran el color a turquesa. Esto no afectó a la vida acuática pero si al ganado, que al comer pasto con cenizas se les obstruía el aparato digestivo…una verdadera lástima oir esto.
Seguimos hacia adelante porque todavía era tempranito y seguro podríamos llegar a Bariloche. Nos siguieron levantando gente muy simpática, camiones repletos de plásticos, tubos y lo que fuera, gente que nos contaba más historias sobre las zonas y en el Bolsón un chico que ya nos llevaría directo.
Haríamos noche en Bariloche en el Backpackers http://www.barilochebackpackers.com/ en el que encontramos gente muy copada con quien compartimos una cena, charlas y sobretodo "tips" para nuestr siguiente tramo a "dedo". Con ellos, aprendimos que el autostop es un mundo que tiene sus normas, reglas, maneras y secretos. Juanpi y Facundo nos animaron y convencieron de que lo pasaríamos genial, además de decirnos en qué puntos estratégicos debíamos situarnos...así que...así lo hicimos al día siguiente;-)
Iniciamos el día en el Basural, como nos habían indicado, ..y sorpresa!!! había un piquete. ¿Cómo? ¿no hay otro camino?...bueno..pues la solución será preguntar a todos los que están parados y seguro que alguien va de camino...así fué...y ese mismo día volveríamos a cumplir objetivo!!
Lo mejor de todo es cómo te adaptas a las situaciones y el último tramo desde el Bolsón hasta Esquel fue realmente bello. Nos subimos a la parte trasera una pick up y disfrutamos del paisaje Patagónico al más puro estilo aventura mochilera… De camino, incluso pararíamos a comprar frutilla (frutos rojos). Solo hay que vernos...
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